Cómo afectan los gases de efecto invernadero a la Tierra y qué podemos hacer para revertir la emergencia climática
Según varios estudios científicos llevados a cabo en el último año se han detectado problemas como el blanqueamiento (muerte) de los corales, nacimiento de especies más débiles y pequeñas y aumento del número y fuerza de las catástrofes naturales, entre muchas otros efectos del cambio climático.

Los gases de efecto invernadero (GEI) son los principales causantes de la contaminación en la atmósfera lo que provoca un aumento de la temperatura global de la Tierra con gravísimos impactos negativos en el aire, mares y océanos.
En el caso de los mares y océanos, el aumento de la temperatura del agua hace que los corales se vuelvan blancos, es decir, dejan de tomar nutrientes y mueren. Los arrecifes de coral son unas de las especies más importantes para preservar ecosistemas y la biodiversidad marinas y, lo más preocupante, es que una vez se blanquean los arrecifes, éstos no vuelven a recuperarse afectando así a cientos de especies que dependen de los corales para vivir.
La calidad del aire es uno de los indicadores que se podrá observar en nuestro Observatorio Público del Cambio Climático y muestra de una forma fácil y sencilla el nivel de contaminación del aire en cada zona, país o región.
Los estudios científicos realizados sobre esta materia, evidencian que una mala calidad del aire puede acarrear serios problemas cardiorrespiratorios a las personas que se vean expuestos, incluso sin tener ninguna patología previa. En la India, uno de los países con peor calidad del aire del mundo, mueren aproximadamente 2 millones de personas al año a causa de la contaminación atmosférica y la larga exposición a gases de efecto invernadero.
El aumento de la temperatura global de la Tierra hace que los casquetes polares se derritan de manera alarmante, produciendo un aumento del nivel del mar de 3,3 mm por año, en nuestro visor de los signos vitales de Tierra (TrueAtlas), podrás ver la predicción del nivel en 100 años y la desaparición de numerosas zonas costeras.
Además, el cambio constante en las temperaturas también afecta al clima y a los fenómenos meteorológicos, provocando catástrofes naturales y medioambientales cada vez más virulentas y destructivas como: incendios, terremotos, huracanes, lluvias torrenciales o calor extremo, desertización, etc. Es hora de que la sociedad en su conjunto adopte medidas urgentes para luchar contra el cambio climático y asegurar nuestra supervivencia y la de las futuras generaciones.